Hojas en Blanco entrevista a: Editorial Cuarto Propio

En Chile el mundo editorial independiente siempre se ha presentado como un gremio joven, en ciernes. Y si bien es cierto que un gran puñado de ellas no llevan más de una década en el ruedo literario, existen algunos que están aquí hace mucho tiempo.
Un ejemplo de ello es la editorial Cuarto Propio, quienes el próximo año cumplen 40 años de vida. Como previa a su aniversario, decidimos entrevistarlos. En equipo fuimos a sus oficinas cercanas al metro Ñuble, en un barrio de casitas de colores que parecía estar en permanente domingo, aunque haya sido un lunes por la mañana.
Hablamos con Paloma Bravo, editora hace más de 15 años en la editorial, y la única que permaneció trabajando junto a la directora cuando la pandemia irrumpió.
La historia de Cuarto Propio
Los inicios
“Marisol Vera (directora de la editorial) está fuera de Chile para el Golpe. Vuelve en octubre del 73’ y se vincula rápidamente al escena de resistencia a la dictadura, muy precaria en ese entonces. No la cultural, eso sucede después, cuando se acerca al CADA”
El Colectivo Acciones de Arte (CADA), surgido en 1979, fue fundado por el sociólogo Fernando Balcells, la escritora Diamela Eltit, el poeta Raúl Zurita y los artistas visuales Lotty Rosenfeld y Juan Castillo. En plena dictadura militar, se gesta como un espacio de resistencia política a través del arte. Si bien no se extendió durante mucho tiempo, son innegables su esfuerzos por construir una vanguardia artística en aquella época.
“Al encontrarse con esta gente, Marisol acompaña a Eugenia Brito, Carmen Berenguer y a Diamela Eltit a hacer talleres literarios con las vecinas de la población La Victoria. De ahí empieza a salir muy buen material, muy potente en estos talleres que hacían las chiquillas, que ya no son tan chiquillas.
Es en ese momento que Marisol dice ‘tenemos que hacer algo, no podemos dejar que esto se pierda’, y empieza a editar unos cuadernos grandes con el trabajo de las vecinas, sin la autoría de las figuras. Ese es el antecedente que, después de muchas conversaciones y ganas de hacer algo, terminan en el 84’ con la creación de Cuarto Propio”.
El nombre de la editorial es en honor a una de las figuras más influyentes para esta generación de escritoras: Virginia Woolf, que en 1929 publicó su ensayo “A Room of One’s Own”, basado en una serie de conferencias desarrolladas por la autora en 1928 en el Newnham College y el Girton College, ambas universidades femeninas de la Universidad de Cambridge.
Definido como un trabajo sobre la escritura de las mujeres en un mundo de letras dominado por lo masculino, en español es normal verlo traducido como “Una habitación propia”. Entonces, ¿por qué Cuarto Propio?
En A Room of One’s Own, Woolf apela a la necesidad de disponer de un “lugar” personal y una renta anual de trescientas libras para que una mujer se plantee escribir novelas. El ensayo reivindica la independencia económica de la mujer y la conquista de un “espacio” personal para propiciar el escenario ideal de la creación literaria. La premisa ha llevado a la diferencia de opiniones entre traductores, sobre si esta “estancia” misteriosa se trata de una “habitación” o un “cuarto”. Paloma y Marisol adscriben a la segunda. A si también lo hizo Borges.
“Es por esto que muchas de esas autoras después publican con nosotras. Eran un mismo grupo, con influencias similares. Y tantas otras figuras ligadas a esa escena. El primer libro de Lemebel, por ejemplo, fue editado por Cuarto Propio”.
Bravo se refiere a “La esquina de mi corazón”, el que fue publicado originalmente en 1995 en la colección «Serie Narrativa» de la editorial. El libro es una compilación de 19 crónicas urbanas publicadas previamente en revistas y en el diario La nación.
“Marisol tenía que ir a las librerías como directora de la editorial a conversar con los libreros, uno por uno, para que pusieran el libro en la vitrina. Le decían ‘bueno, Marisol’, pero se iba y lo tiraban debajo. No iban a poner en sus librerías algo de un cola que se las estaba dando de escritor. Costo mucho al principio.
Y bueno, cuando ya está Cuarto Propio como proyecto, pero no teniendo todas las claridades, viene el Congreso Femenino del 87”.
La consolidación
El Congreso Femenino “Escribir en los Bordes” del que habla Bravo fue un encuentro inaugurado en Santiago en 1987 que incluyó en su programa una serie de mesas de discusión sobre crítica literaria y teoría feminista, literatura y patriarcado, estrategias del discurso femenino, poesía y narrativa latinoamericana, además de recitales poéticos y encuentros con escritoras de diferentes latitudes.
Carmen Berenguer fue una de las organizadoras y participantes de este Congreso, en el cual intervinieron también Diamela Eltit, Lucía Guerra, Eliana Ortega, Ida Vitale y Nelly Richard. La editorial participó activamente en la organización e, incluso, publicó posteriormente un libro con el trabajo de compilación y edición de poetas, narradoras y críticas de aquella instancia. Esta publicación se ha convertido en un importante testimonio del pensamiento crítico feminista en los últimos años de la dictadura.
“Ahí es donde todo cuaja e históricamente da para que funcione una editorial de nuestras características”.
Al igual que otras editoriales independiente como Pehuén, casa editorial chilena fundada en 1983 dedicada a crear, rescatar y difundir libros sobre pueblos originarios y patrimonio cultural, Cuarto Propio no es intervenido por la dictadura.
“Nosotras creemos que hubo una lectura de parte de la dictadura de que estos libros eran “como de izquierda”, pero no lo cruzaban el umbral de peligro. Muchos libros de afuera, de poesía. Los milicos no entendían por qué está rubiecita de ojos azules (Marisol), chiquilla bonita que andaba por ahí leseando, le gustaban tanto estas cositas. Entonces los milicos deben haber dicho ‘ah, dejen que la cabra chica huevee. Total, la poesía no le hace daño a nadie’”.
Todas esta actividad editorial necesitó costearse, y para ello Cuarto Propio tuvo que constantemente reinventarse para seguir a flote. Una los proyectos que nace en ese marco es la “Colección Negra”.
“Se hacía en los talleres del diario La Nación, unos tirajes inmensos que se vendían en todos los quioscos de Chile, replicando un poco lo que era la Editorial Quimantú”:
A esta Colección Negra se suma la idea comercial una agenda pop, llamada Click, destinada a adolescentes y jóvenes y que alcanzó ventas anuales de cien mil ejemplares.
“Era preciosa. Por primera vez tenías una agenda que no era de oficinista”.
La organización del mundo editorial
Al ser Cuarto Propio una de las editoriales independientes primigenias en Chile, tuvo un rol protagónico en los intentos del gremio por aunar fuerzas. Si bien todo el mundo del libro en un momento giraba en torno a la Cámara Chilena creada en 1950, con el pasar de los años está organización dejó de hacerle sentido a las incipientes editoriales independientes que decidieron reorganizarse.
“La edición independiente necesita organizarse y ahí es donde Marisol juega un papel importante, porque tienen que juntarse entre los poquitos editores que había en ese entonces y asociarse”.
“Editores Independientes” fue un primer referente regional, que reunía cuatro editoriales independientes: Lom (Chile), Era (México), Trilce (Uruguay) y Txalaparta (País Vasco, España) en 1998.
Pero no es sino hasta que se crea la Asociación de Editores Independientes de Chile, la primera en su género en América latina, que esta pretensión se consagra. Fundada sobre la base siete editoriales (Lom, Cesoc, Cuarto Propio, Cuatro Vientos, Dolmen, Pehuén y Ril), luego se suman Universitaria y Andrés Bello, para tomar en 2003 su actual nombre: Editores de Chile.
“Había que ponerse de acuerdo, hacer cosas. Levantar el mundo del libro en Chile e internacionalizarlo. Toda esta gente empieza a sentarse con el gobierno a decir ‘bájanos el impuesto al libro’, empiezan a viajar a Frankfurt, a Guadalajara, a Buenos Aires a las ferias de verdad a ver qué está pasando en ese mundo literario que nunca paró, mientras nosotros estábamos estancados.
Todo en un comienzo pasó por este puñado de editoriales, pero ya después en la transición, hay una generación que dice ‘mejor hago mi propia editorial’. Así nace la cooperativa de La Furia y todas las otras que han venido después.
Ha sido bien variado lo que ha sucedido y, en ese contexto tan cambiante, permanecer 40 años ha sido un desafío. No me preguntes cómo lo hacemos, porque no sabía qué contestarte. Hemos sido muchos, pocos”.
La pandemia
Las restricciones sanitarias decretadas por el gobierno durante la emergencia sanitaria del COVID-19 fueron catastróficas para los trabajadores y trabajadoras de la cultura. Para Cuarto Propio, por diferentes circunstancias, fueron momentos de aprendizaje.
“Yo creo que alcanzamos a estar paralizadas como 3 meses. La clave pasó por BuscaLibre, se vendió mucho online. También hace unos 5 o 6 años que todos nuestros libros se publican en papel y online simultáneamente. Nos acomodamos a los lanzamientos de libros por Zoom. La verdad es que hay un público que sigue a los autores y sigue a Cuarto Propio, así que nunca nos sentimos tan solas.
Marisol es una irresponsable. Salía sin permiso a la oficina de la editorial a entregarle a los pedidos a los de BuscaLibre que nunca pararon de trabajar. Tenemos buen contacto con las imprentas también, y nos contestaron incluso cuándo no agostó el papel Bond Ahuesado. Yo alcancé a hacer dos libros en Bond Blanco, el papel donde con que imprimen en las oficinas, que son libros que ya no motivan mucho a nadie.
Este es un trabajo que se podía hacer online. Los manuscritos y las maquetas de las ediciones me llegaban a la casa. El problema fue cuando se acabó la pandemia y tuvimos que volver a distribuir, que es algo que en este país funciona muy mal”.
Editorial grandes, editoriales chicas
El lugar preponderante en la producción e importación de libros, a niveles casi duopólicos, lo tienen dos grandes conglomerados transnacionales. Holdings que son producto de compras y fusiones realizadas en las últimas décadas entre diversos sellos editoriales. Estos son el Grupo Planeta y Penguin Random House.
“El peso de Cuarto Propio es su catálogo, su fondo editorial, aunque la mayoría después se vayan a editoriales grandes. Es súper interesante que venga Planeta y te publique el libro porque va a estar en todas partes, pero el trabajo de edición de la editorial independiente, el editing que le llaman los gringos, de uno a uno. Trabajar el texto, construirlo, no se da en las grandes editoriales. O se da poco.
Porque hay colegas editores bueno que ahora trabajan en editoriales grandes y no dudo que hagan un trabajo bueno como el que hacían en sus editoriales independientes, pero es una cuestión de origen. El aprendizaje de la edición tiene que ver con ir a los lugares dónde ocurre la literatura, leer cientos y cientos de manuscritos. Te vas armando un ojo crítico y una sensibilidad para decir ‘esto sí, esto no’, por aquí apuesto.
Aparte, un libro tiene una vida de 3 meses. Si en ese tiempo no se vende 400 ejemplares, se acabó.
Por ejemplo, nuestro caso con la Stella Díaz Varín que partió con ella llegando un día de la nada y diciendo ‘publíquenme’ y seguimos teniendo los derechos de publicación de toda su obra. Imagínate, seguimos en vínculo con sus nietos, porque falleció su hija hace poco. Estos cabros chicos se criaron con la abuela conversando en Cuarto Propio con la Marisol. Ellos no se imaginaría que viniera Planeta y dijera cancela tu contrato con ellos. Porque todo esto está construido muy desde los afectos”.
Stella Adriana Díaz Varín también conocida como La Colorina fue una poeta chilena de la Generación del 50. Tanto su obra poética como su personalidad polémica la posicionaron como una figura prominente y señera de la literatura chilena. La editorial Cuarto Propio tiene su obra reunida, con todo el material escrito por la autora que ha vendido más de un millón de ejemplares.
El futuro
“Sobre el futuro, no tenemos idea. Nunca ha habido plan B, siempre hemos estado en el A. Una verdad incómoda es que este proyecto no se sostiene sin Marisol Vera. Tampoco nos vamos a ir para la casa. Estamos en periodo de evaluación.
El próximo año queremos hacer un congreso grande, de un fin de semana. Hacer intervenciones artísticas a propósito de los 40 años. Terminando eso vamos a agarrar el auto, porque ahí conversamos las dos, y vamos a tomar decisiones.
Cuarto Propio ya está cumpliendo un ciclo y me parece bien”.
¿Y qué pasa cuando una editorial termina?
El catálogo se vende completo, eso suele suceder. Si es que no te absorbe otra editorial.